Acciones y radicalización

Por el momento, ya hemos estudiado qué fue el nacionalsocialismo y quienes fueron sus máximos artífices y contribuyentes para el desarrollo inmediato de esta ideología, hemos comprendido cuáles son los dogmas que exponía el NSDAP y hemos conocido a los principales autores, a continuación pasaremos a ver cuáles fueron sus acciones y a posteriori analizar qué les llevó a ejecutarlas.

Entonces, con la llegada al poder del nacionalsocialismo, las primeras acciones de Hitler se centraron en los comunistas. Cuando estos por fin fueron controlados, comenzó una vía hacia el Estado totalitario. Para ello se abolió la Constitución, se prohibieron todos los partidos políticos, de forma que el único que quedó legalmente ante la ley fue el NSDAP, se prohibieron las huelgas y sometió a los sindicatos a una organización central, la cual estaba dirigida por representantes de grandes empresarios. Entre tanto creó la GESTAPO, una poderosa policía estatal cuya función consistió en la persecución de los políticos liberales, comunistas, capitalistas, y en un ámbito general, a todo aquel que tuviera ideales contrarios al régimen. Creó los campos de concentración dónde recluyó a todos los prisioneros, además de crear tribunales populares para juzgar a los traidores y comenzó lo que sería el gran movimiento nazi, la persecución de los judíos.  Aunado a esto, cabe destacar la creación de las SA y las SS. La función de las SA consistió en defender la revolución nacionalsocialista. Fue un grupo de defensa que dirigió las fuerzas durante la II Guerra Mundial; forzó a campesinos y trabajadores para que aportaran dinero bajo el acaparo de las contribuciones para los pobres en invierno; entrenaron a los miembros del partido menores de 17 años, y organizaron un programa en contra de los judíos. En segundo lugar, la SS tuvo como nuevas misiones el control de los campos de exterminio, la canalización del espionaje, el control del partido nazi y de las Fuerzas Armadas.

En cuanto a la economía, esta se puso completamente bajo la dirección del Estado. Conforme al militarismo, la producción de armamentos, la constitución de un ejército numeroso y la construcción de obras de importancia estratégica fueron las prioridades del Führer, con lo cual aminoraron el desempleo y crearon una sensación de alivio y mejoría en algunos sectores populares.

 Asociado a esto, el control gubernamental se apoyaba en una eficiente campaña de propaganda dirigida por Goebbels, que se transmitía por los diferentes medios: radio, publicaciones de prensa, cine.

Por otro lado, para mejorar el gran problema del desempleo, Hitler debía construir una flota mercante, modernizar el transporte por todas las vías y reestructurar la industria, de manera que pudiese aprovechar al máximo la productividad y la rentabilidad. En este ámbito, se destaca la creación del Ministerio de Economía Nacional, un organismo central de la economía que coordinó la creación de cárteles industriales, la actividad de los bancos y la fijación de salarios.

En el ámbito internacional, el Führer decidió dejar de pagar la deuda externa y no cumplir con el Tratado de Versalles, que tantas restricciones imponía a su país: fomentó el rearme de Alemania, la unión de todos los habitantes de lengua alemana, y la necesidad de que Alemania recuperara su dignidad nacional.

No obstante, las acciones nazis que han causaron una repercusión a escala internacional e incluso mundial, como ya hemos dicho antes, fueron las empleadas sobre el colectivo judío. Los orígenes se encuentran en una de las bases del pensamiento nazi: la idea de una sociedad dividida en dos categorías. La categoría principal el Volksgenosse; compañeros de la nación. En segundo lugar el Gemeinschaftsfremd; los residentes. Estos se consideraban no pertenecientes al cuerpo histórico y cultural de Alemania, dónde eran incluidas entre otras, todas las personas de origen judío, gitanos y personas con discapacidades físicas o mentales.

Una de las primeras acciones antisemitas, se dio en 1934 con la aprobación de la Ley para la Restauración de Servicio Profesional Civil cuyos fundamentos establecían que los judíos no ejercer ninguna profesión directa o indirectamente sujeta al gobierno. Además, doctores, abogados, maestros y comerciantes judíos fueron boicoteados. Estas leyes significaron el despojo y la privación de privilegios de los judíos, reservando posiciones de alto nivel a los alemanes arios. Este ya fue un indicio que indujo a la inmersión del colectivo judío bajo la raza aria.  

Otro aspecto fue la creación de las Leyes de Núremberg de Pureza Racial. Asimismo en 1935 se aprobó la Ley para la Protección de la Sangre y el Honor Alemán, la cual impedía el matrimonio entre judíos y alemanes. Al mismo tiempo la Ley de Ciudadanía del Reich, establecía que todos los judíos dejaban de ser ciudadanos de su propio país. Por tanto los derechos civiles básicos, como el derecho a votar, se suprimieron. Las leyes de Núremberg no definían a un “judío” como alguien que tenía determinadas creencias religiosas, sino que cualquier persona que tuviera tres o cuatro abuelos judíos, era definida como judía, independientemente de si se identificaba como judía o pertenecía a la comunidad religiosa judía. Muchos alemanes que no habían practicado el judaísmo durante años fueron presa del terror nazi. Incluso aquellos que tenían abuelos judíos pero que se habían convertido al cristianismo eran definidos como judíos.

Entre 1937 y 1938 se aplicaron nuevas y duras leyes, la segregación contra los judíos por parte de la población aria alemana se inició. Particularmente, los judíos fueron penalizados económicamente por su condición del estatus racial. Poco a poco la situación se fue radicalizando hasta el punto de que los contrarios de los gobiernos ya no podían ser adjudicados a las empresas judías, o bien los médicos arios, sólo podían tratar a pacientes aros.  Por otra parte la educación también se vio afectada, prohibiéndose la asistencia de niños judíos a escuelas normales. 

Sin embargo, La noche de los cristales rotos fue el acontecimiento más agresivo jamás vivido hasta el momento. Con el incremento del totalitarismo del régimen que se imponía en Alemania, permitió controlar las acciones de la SS y de los militares. En noviembre, un joven polaco judío atentó contra dos funcionarios alemanes nazis en la embajada alemana de Paris. Este hecho desembocó en la instrucción de Goebbels para que se organizasen como represalia manifestaciones en contra de los judíos.

Las SS organizaron la Noche de los cristales rotos , que se llevó a cabo esa misma noche. Más de 7.000 tiendas y almacenes de judíos fueron destrozados, aproximadamente 1.574 sinagogas fueron incendiadas así como muchos cementerios judíos. Más de 30.000 judíos fueron detenidos e internados en los campos de concentración recién creados; unos cuantos incluso fueron golpeados hasta la muerte. Los acontecimientos en Austria no eran menos terribles, y la mayor parte de las 94 sinagogas de Viena y las casas de oración fueron dañadas parcial o totalmente. Los judíos fueron sometidos a toda clase de humillaciones, incluyendo el fregar los pavimentos mientras eran atormentados por sus compatriotas austriacos, algunos de los cuales habían sido sus amigos y vecinos. Muchos alemanes quedaron indignados por esta acción cuando los daños se dieron a conocer, de modo que Hitler ordenó que recayese una multa sobre los judíos. Colectivamente, los judíos se tuvieron que hacer cargo para pagar una indemnización millonaria en daños y perjuicios.

Esta acción, daría paso a la persecución sistemática y el asesinato masivo de judíos en todas partes de Europa, lo que sería conocido como el Holocausto.

Entendemos por Holocausto a la persecución y el asesinato sistemático, de forma burocrática y auspiciada por el Estado de aproximadamente seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores. En griego es una palabra que significa “sacrificio por fuego”.

Durante la era del Holocausto*, no únicamente fueron perseguidos los judíos, sino que las autoridades alemanas persiguieron a otros grupos tales como los gitanos, los discapacitados y algunos pueblos eslavos. Los homosexuales fueron asimismo el punto de mira del régimen nazi.

Hacia 1945 los alemanes y sus colaboradores habían asesinado aproximadamente a dos de cada tres judíos europeos como parte de la Solución final, la política nazi para asesinar a los judíos de Europa. Del mismo modo, una gran cantidad de gitanos fueron exterminados, como discapacitados físicos o mentales, que fueron asesinados en el marco del llamado Programa de Eutanasia.

No obstante antes de llegar a la llamada Solución final, se tomaron otras medidas. En los primeros años del régimen nazi, el gobierno nacionalsocialista estableció campos de concentración para detener a oponentes políticos e ideológicos. En los años previos al estallido de la guerra, los oficiales de las SS y la policía encarcelaban en estos campos a cada vez más judíos, gitanos y otras víctimas del odio étnico y racial. Para concentrar y controlar a la población judía y al mismo tiempo facilitar la deportación posterior de los judíos, los alemanes y sus colaboradores crearon ghettos*, campos de tránsito y campos de trabajos forzados para los judíos durante los años de la guerra. Asimismo, las autoridades alemanas establecieron numerosos campos de trabajos forzados, tanto en el denominado Gran Reich Alemán como en territorios ocupados por los alemanes, para personas no judías a quienes los alemanes buscaban explotar laboralmente.

Entre los años 1941 y 1944, las autoridades alemanas del régimen nazi deportaron a millones de judíos desde Alemania, los territorios ocupados y los países de muchos de sus aliados del Eje hacia los ghettos y los centros de exterminio, también llamados centros de la muerte. Después de la deportación, los trenes llegaban a los centros de exterminio y los guardias les ordenaban a los deportados que salieran y formaran una fila. Luego las víctimas eran sometidas a un proceso de selección. Los hombres eran separados de las mujeres y los niños. Un nazi, generalmente un médico de las SS, miraba rápidamente a cada persona para decidir si estaba lo suficientemente sana y fuerte para realizar trabajos forzados. Ese oficial de las SS luego señalaba a la izquierda o la derecha. Lo que las víctimas no sabían es que estaban siendo seleccionadas para vivir o morir. Los bebés y los niños pequeños, las embarazadas, los ancianos, los discapacitados y los enfermos tenían pocas posibilidades de sobrevivir en esta primera selección.

Quienes habían sido seleccionados para morir eran llevados a cámaras de gas. Véase anexo I. C. a  Para evitar el pánico, los guardias de los campos les decían a las víctimas que iban a ducharse para sacar los piojos. Los guardias les indicaban que entregaran todos sus objetos de valor y que se desvistieran. Luego eran llevados desnudos hacia las “duchas”. Un guardia cerraba y trancaba la puerta de acero. En algunos centros de exterminio, se introducía por tubos monóxido de carbono en la cámara. En otros, los guardias de los campos tiraban gránulos de “Zyklon B” por un conducto de aire. El “Zyklon B” era un insecticida sumamente tóxico que también se usaba para matar ratas e insectos.

Por lo general, después de unos minutos de haber ingresado en las cámaras de gas, todos morían por falta de oxígeno. Bajo vigilancia, los prisioneros eran forzados a transportar los cadáveres a una sala cercana, donde les sacaban el cabello, los dientes de oro y las amalgamas. Los cuerpos eran quemados en hornos en los crematorios o enterrados en fosas comunes.

Mucha gente se beneficiaba del saqueo a los cadáveres. Los guardias de los campos se robaban parte del oro. El resto se fundía y se depositaba en una cuenta bancaria de las SS. Las empresas privadas compraban y usaban el cabello para hacer muchos productos como sogas y colchones.

Durante los últimos meses de la guerra, los guardias de las SS trasladaron a los prisioneros de los campos en tren o en marchas forzadas, también denominadas “marchas de la muerte”, en un intento por evitar que los Aliados liberaran a grandes cantidades de prisioneros.

A medida que las fuerzas aliadas se trasladaban por Europa en una serie de ofensivas contra Alemania, empezaron a encontrar y liberar a prisioneros de los campos de concentración, así como a los prisioneros que estaban en el camino en marchas forzadas desde un campo hacia otro. Las marchas continuaron hasta el 7 de mayo de 1945, el día en que las fuerzas armadas alemanas se rindieron incondicionalmente a los Aliados.

 Después del Holocausto, muchos de los sobrevivientes encontraron refugio en los campos de refugiados que administraban las fuerzas aliadas. Entre 1948 y 1951, casi 700 mil judíos emigraron a Israel, incluidos 136 mil judíos refugiados de Europa. Otros judíos refugiados emigraron a Estados Unidos y a otros países. El último campo de refugiados se cerró en 1957.

Los crímenes cometidos durante el Holocausto devastaron a la mayoría de las comunidades judías de Europa y eliminaron totalmente a cientos de comunidades judías de los territorios ocupados de Europa Oriental. Finalmente estos crímenes serían saldados mediante los juicios de Núremberg.


 
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